Das todo por los demás y no te corresponden. ¿Qué le pasa al mundo?

Publicado por Lorena en

¿Eres de esas personas que lo dan todo por los demás y sientes que el resto del mundo no se comporta contigo como tu lo haces con ellos? Si sientes una gran frustración por ello, hoy te explico cómo dar-recibir de una forma más sana. El artículo de hoy es para ti.

¿Qué significa darlo todo por los demás?

Resulta gratificante cuando das a otra persona ¿no es cierto? En mi caso escribo este blog para dar información a cerca de mis conocimientos, y no puedo estás más feliz por ello.

Sin embargo, en muchas ocasiones damos, pero no recibimos ese feedback o no recibimos eso que necesitamos cuando de verdad lo necesitamos. Y esto nos hace daño. Y este daño, quiero que entiendas que no te lo hace nadie, sino que te lo haces tu a ti misma a través de la otra persona. Debido a pensamientos, comportamientos y creencias que tenemos. Ya que todo lo que nos ocurre en el exterior, es un reflejo de nuestro interior.

Volviendo al tema de dar, hay tres formas de hacerlo: «dar todo lo que los demás te piden», «dar todo lo que puedas aunque no te lo pidan», y «dar cuando te lo piden y que sientes que puedes». Los dos primeros, son comportamientos que traen problemas, y el último es el que es más sano y natural.

Dar todo lo que los demás te piden

Si das todo lo que los demás te piden, aunque en muchas ocasiones no te apetezca, o incluso estés anteponiendo los intereses de esas personas por encima de los tuyos es un problema.

Lo más frecuente es que haya una baja autoestima detrás. La baja autoestima hace que pensemos que no somos valiosas, y por tanto no somos merecedoras. Es por eso que nos esforzamos en dar a los demás todo lo que nos piden. Nos esforzamos en dar mucho para que vean que somos valiosas. Y no nos damos cuenta de que somos valiosas por lo que somos, no por lo que damos.

Dar todo lo que puedas aunque no te lo pidan

Cuando damos y no nos lo han pedido es otro gran problema. Además, es un comportamiento tóxico, en el que aparecen pensamientos del tipo: «cómo yo le doy, él me debe dar» o «después de todo lo que he hecho por ellos, así me pagan». Frases que en muchas ocasiones terminamos usando como chantaje emocional.

Este comportamiento es debido a un miedo al abandono, derivado también de una baja autoestima. El pensamiento que hay detrás es el siguiente «lo voy a dar por adelantado, para que se sienta en deuda conmigo y no me abandone».

Piensa además que, si no te lo piden y tu lo haces por adelantado, no estás dejando que la otra persona sea libre. No le estás dejando que decida el momento en el que le interesa y si le interesa tu ofrecimiento. Por muy bueno e interesante que te parezca, no estás dejando que la otra persona sea libre.

Dar está muy bien, pero se vuelve un problema cuando creemos que después de dar, tenemos que recibir. Dar tiene que ser un acto desinteresado. No tenemos que buscar que la otra persona vaya a correspondernos.

Además, si nos quejamos de que damos mucho, y no recibimos nada, estamos actuando como víctimas.

Dar lo que sientes que puedes dar

Desde mi punto de vista, esta es la forma más sana y natural de dar. Dar cuando te lo pidan, analizando si tus valores intrínsecos te lo permiten dar, y si sientes que es el momento de hacerlo.

Cuando se trata de recibir…¿El mundo sabe lo que quieres?

Las necesidades humanas son de lo más variopinto. Lo que tu le das importancia, a otra persona puede no importarle un comino. Incluso cuando esa persona es un amigo íntimo, tu pareja, un familiar… ¿Qué haces ante esta situación? ¿Pides las cosas? ¿O esperas a que atiendan tus necesidades?

Tendemos a pensar que lo que para nosotros es de suma importancia, debería de serlo para el resto del mundo, y en realidad no es así. Desde mi punto de vista, lo bonito es que haya variedad de intereses y opiniones. Si a todos nos parecieran importantes solo los animales, por ponerte un ejemplo, y no se le diera importancia por ponerte otro ejemplo a la reducción de las emisiones de CO2, tendríamos un problema ¿no crees?. La variedad de opiniones es lo que hace que el mundo avance en todos los sentidos.

En las relaciones ocurre lo mismo. Tiene que haber diversidad de opiniones para que las relaciones sean ricas y crezcamos como personas.

Así que no, el mundo no tiene porque saber lo que necesitas, porque para ellos no tiene por que ser una necesidad básica. Sin embargo para ti sí que lo es, y en ocasiones necesitas de la ayuda y comprensión de esas personas. Comprensión que no llega y te hace sentir frustración y soledad.

Vamos a imaginar que si que saben lo que quieres, o que si que se lo has dicho

Si eres de las que ya ha aprendido a decir las cosas y pides lo que necesitas. Y aun así no te lo dan, es cuando tenemos que indagar un poco más en lo que está sucediendo. Como te dije antes, comprueba si tienes un comportamiento toxico en el que das esperando algo a cambio.

Si no es así, quizá otro problema sea que vuestros valores intrínsecos no son los mismos. Aquí es donde tendrías que valorar si esa relación te interesa o no seguir manteniéndola. Por que si no hay valores comunes que hagan que la relación tenga un fin, y además no te prestan ayuda cuando lo necesitas, lo mejor es poner distancia.

Vamos a imaginar que no saben lo que necesitas.

Si no dices lo que quieres, nadie es adivino. Solemos pensar que la otra persona nos conoce lo suficiente como para saber lo que necesitamos, cuando en realidad muchas veces no lo sabemos ni nosotras mismas. Cada uno, como te he dicho, tiene determinadas cosas que le importan. Y no tiene por que saber lo que para ti si es importante. Debemos de aprender a decir las cosas y pedir lo que para nosotras es necesario.

¿Qué hago para dar-recibir de forma más sana?

Por propia experiencia, sé que no tenemos el poder de cambiar nada en otras personas, por lo menos de forma directa. Sin embargo, si que tenemos la capacidad de cambiarnos a nosotras mismas, y la forma de comportarnos.

Así que si quieres dar-recibir de una forma más sana, si no quieres sufrir, sentir soledad o frustrarte, lo mejor es que apliques los trucos que te he ido explicando a lo largo del artículo, y que ahora te resumo:

  • Si das, hazlo sin esperar nada a cambio.
  • No te comportes como una víctima, hazte responsable de tus actos.
  • Trabaja tu autoestima.
  • Analiza tus valores intrínsecos.
  • No esperes a que otros sepan lo que necesitas, aprende a pedirlo.

En mi caso siempre me ha costado pedir lo que necesitaba. Y todavía hoy me cuesta, me siento muy vulnerable cuando le pido ayuda a otra persona. No siempre consigo pedir lo que necesito, pero en muchas ocasiones ya sí. Y el hecho de darme cuenta de ello, ya ha transformado mi forma de ver el mundo.

Y tu…¿pides lo que necesitas? ¿sabes cuales son tus valores intrínsecos? ¿qué te ha parecido el artículo de hoy? Cuéntamelo todo en la sección de comentarios, estoy deseando leerlo.

¿Me ayudas a llevar mi mensaje a más mujeres maravillosas? Compártelo con quien tu quieras, te lo agradezco de corazón.

Si quieres pasar a la acción y comenzar tu camino de salud natural femenina con mi apoyo directo, mándame un email exponiéndome tu caso. Me apasiona ayudar a mujeres a conseguir objetivos saludables.

¿Te has quedado con ganas de más? Suscríbete a la comunidad de semillas con amor si quieres más contenido como este. Nos vemos dentro.

¡Un abrazo semilla!

Lore.

Fotografía de Kleiton Silva en Unsplash


7 comentarios

Ainhoa · mayo 2, 2019 a las 8:57 am

Me ha encantado el artículo Lore. Gracias a estos consejos que nos das podemos ir cambiando la visión del mundo poco a poco. Es un placer leerte. Un saludo, Ainhoa.

    Lorena · mayo 4, 2019 a las 10:54 am

    Gracias por tu comentario Ainoha! El placer es mío por poder transmitir y que haya gente como tú detrás que comience su cambio hacia una vida más plena gracias a ello.
    Cambiar nuestra forma de pensar hace que cambie nuestra realidad, y así poder avanzar hacia donde queremos.
    Un saludo!

Ignacio · mayo 14, 2019 a las 9:30 pm

¡Hola Lorena!

Muy interesante el artículo de hoy compartir es vivir y hacerlo de forma sana es lo mejor que podemos hacer.

Cuando hablas sobre «Dar todo lo que puedas aunque no te lo pidan» me parece interesante el concepto de que cuando damos no tenemos que esperar que nos lo devuelva la misma persona. El universo se encargará de equilibrar la balanza y recibiremos desde cualquier lugar. Descargar a la otra persona de la necesidad de que nos corresponda creo que es muy tranquilizante para ambas partes.

Enhorabuena por el trabajo que realizas con el blog, a seguir así 🙂

¡¡Un saludo semilla!!

    Lorena · mayo 16, 2019 a las 6:36 am

    ¡Hola Ignacio!

    Qué gran verdad has dicho a cerca de que el universo ya se encargará de equilibrar la balanza. Pienso que en la vida lo esencial es hacer todo lo que esté en nuestras manos para ser la mejor persona que podemos ser en cualquier ámbito de nuestra vida.

    Si dejamos de enfocarnos en que nos venga devuelta una recompensa, y nos enfocamos en como mejorar día a día, ahí está la clave para desequilibrar la balanza a nuestro favor.

    Gracias por tu comentario.

    ¡¡Un fuerte abrazo!!

Juan · diciembre 18, 2019 a las 5:39 pm

Coincido con algunas cosas del artículo y otras no. Para empezar no entendí porqué habla todo el artículo en femenino como «te lo haces tu a ti misma» etc. No es un problema exclusivo de mujeres en absoluto. Entrando en los argumentos dices «dar sin esperar recibir» yo creo que eso es incorrecto. La premisa de ‘no esperar nada de los demás’ está bien, pero en mi opinión el error está en que toda relación humana debe estar equilibrada. Ambas partes deben aportar a la relación. Si no es así, si hay una desequilibrio (uno da más que otro), entonces alerta. No debemos esperar nada de nadie, pero no es normal solo dar y nunca recibir, y viceversa. Y hasta aquí mi desacuerdo con el artículo, debo darte toda la razón en la parte que dices «vuestros valores intrínsecos no son los mismos. Aquí es donde tendrías que valorar si esa relación te interesa o no» muy cierto, a veces las personas son incompatibles, simplemente.

    Lorena · diciembre 19, 2019 a las 2:28 pm

    Hola Juan, gracias por tu comentario.

    Como respuesta a tu pregunta de por qué hablo en femenino, lo hago porque soy mujer y hablo desde mi experiencia. Intento hablar desde el conocimiento y desde mi verdad. Es por eso que el artículo está escrito en femenino, ya que me intento dirigir a mujeres que están recorriendo el mismo camino que yo he recorrido en mi pasado. No obstante, como bien dices, es una problemática que hay en los dos sexos, pero todavía no me siento capaz de dirigirme al publico masculino.

    Para contestarte a la segunda parte de tu comentario, desde mi punto de vista una relación equilibrada es aquella en la que lxs dos aportan desde el amor. Y no desde el miedo (a quedarse solx) o desde la manipulación (hago esto para conseguir otra cosa). Creo que en este aspecto opinamos de la misma manera, aunque quizá no me haya expresado con la suficiente claridad. Espero mejorar en próximos artículos.

    Me alegra tener lectores masculinos que participen y me ayuden a comprender también cómo son otras realidades. Un placer haber podido leer tu comentario Juan.

    Un fuerte abrazo.

    Jessica · septiembre 25, 2020 a las 4:20 pm

    Exacto Juan debe haber reciprocidad, uno se cansa de dar y que la otra parte no se le vea interés de regresarte un poco y no hablo de dinero por qué por eso son independiente económicamente , si no que no da detalles que llenen el alma.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies