Ya eres una mujer libre

Publicado por Lorena en

Lorena en glaciar Aletsch (Suiza)

Quedan tres días para la celebración del Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo. La ONU así lo ha institucionalizado desde el año 1975. En este día se conmemoran todos los derechos que la mujer ha ido ganando desde que el movimiento de liberación de la mujer comenzó a dar sus primeros pasos en torno a la Revolución Francesa (1789).

Después de la Revolución Francesa, la mujer tomó conciencia de su situación social. Pero no fue hasta el siglo XIX cuando los movimientos feministas ganaron fuerza. Derechos como el voto, el acceso al trabajo digno, la maternidad libre y la emancipación son algunos ejemplos de las luchas que han tenido que librar nuestras compañeras.

Sin embargo, hoy además de contarte parte de nuestra historia como mujeres, vengo como siempre a hacerte reflexionar. Y es que en la época en la que nos ha tocado vivir, dos siglos después de todo esto que te estuve contando, miro a mi alrededor, y lo que veo no se parece nada a libertad de la mujer. ¿Tu qué opinas?

Significado de libertad

Para poder hablar de libertad femenina, quiero hablarte de lo que para mi significa en realidad ser libre, tener libertad. En mi caso, siempre me había considerado una mujer libre. Pero con el tiempo esta sensación de libertad fue desapareciendo, me fui dando cuenta de la cruda realidad.

Comencé a hacerme preguntas como… ¿puedo quedarme embarazada cuando mi instinto así lo decida sin miedo a si me afectará en el entorno laboral? ¿puedo ir vestida con ropa deportiva a una cena de gala? ¿puedo decirle a mi pareja que no quiero salir de casa porque tengo dolores menstruales sin miedo a que me vea débil? ¿puedo no querer ser madre? En mi opinión, mientras las respuestas a estas preguntas no sean un sí, la libertad es una ilusión,un engaño.

Por supuesto que todos los derechos que hemos ganado nos hacen más libres. En muchos países occidentales podemos estudiar en la universidad, podemos trabajar en la mayoría de los trabajos, podemos decidir si no casamos o no, si tenemos hijos o no. Pero algo falla, todavía no nos sentimos libres.

Y aquí es donde yo me hago la siguiente pregunta. ¿Por qué? Por qué si ya podemos hacer todas esas cosas, seguimos sufriendo miles de mujeres.

Una mujer en el siglo XXI

En mi opinión, el camino que está siguiendo la búsqueda de la libertad de la mujer, no está logrando sus objetivos, nos aparta de nuestra verdadera libertad. Hemos elaborado una imagen de mujer basada en parámetros erróneos, parámetros masculinos. Hemos pensado que, para tener más libertad, teníamos que ser como los hombres. Sin darnos cuenta de que satisfacer los intereses del sistema capitalista y patriarcal que impera en la mayoría de los países industrializados, cada vez nos aleja más de lo ser libres como mujeres. ¿Por qué digo esto?

Desde pequeñas nos han inculcado muchos valores. La competitividad, la producción, el trabajo, la resistencia, la rapidez. Valores que tomamos como «positivos», pero son valores basados en lo masculino. Aquellas mujeres que hay querido destacar, han tenido que acoger estos valores en su vida. Y… ¿qué pasa con los valores femeninos?

Además, nos han hecho creer que las mujeres tenemos que competir entre nosotras. Como si fuéramos una especie de trofeos. Frases como «tienes que ponerte guapa para que no te quedes sola» o «haz lo que te pida porque sino se irá con otra» las tenemos grabadas a fuego en nuestra mente. Pero la mujer, desde tiempos inmemoriales, se enriquece y crece gracias a la ayuda y comprensión de sus compañeras. Gracias a las comunidades de mujeres.

Valores femeninos como la escucha, el amor, la paciencia, la intuición no son valorados. El trabajo interior, el cultivo de nuestra verdadera feminidad ¡¡para cuando le vamos a dar la importancia que se merece en esta sociedad!! Otra forma de hacer las cosas es posible, que no te vendan la moto. Eso si, somos nosotras las que tenemos que cambiar las cosas, desde la consciencia y el amor hacia nosotras mismas. Y desde la confianza en el resto de mujeres.

Una mujer libre

Yo quiero una revolución de las mujeres, y la quiero ¡ya! Quiero ver cada día más mujeres libres. En la que cada vez trabajemos menos, y nos cuidemos más. Siendo conscientes de lo que realmente necesitamos para vivir, y dejando que se vaya el resto. Abrazando el minimalismo y la vida simple, el amor hacia la madre tierra y lo que esta nos brinda, el trabajo en comunidades de mujeres en las que nos cuidemos y nos valoremos como somos. Aprender a querernos entre nosotras, y dejar de competir entre nosotras.

Ser mujer trabajadora para mi ha perdido todo su significado. Para mi solo existe algo que venerar, y es ser una mujer libre. Nos hay nada más grande que conocer lo que realmente eres y aquello a lo que has venido a hacer a este mundo.

Gracias a todos los derechos que hemos conseguido, muchas de nosotras podemos tomar la decisión de vivir la vida que queremos. Y aquí es donde también quiero que te des cuenta de una cosa. El hecho de tener derechos no hace que tengas que cumplirlos todos para ser una «buena» mujer. Y aquí es donde vuelve la trampa.

¿Por qué digo esto? Porque nos exigimos ser la mejor madre, la mejor esposa, la mejor trabajadora fuera de casa y dentro de casa, la guerrera, la que puede con todo, la que va a la última moda, o la que no hace nada de todo esto porque su papel de rebelde no lo contempla.

Está muy bien todos estos derechos que hemos conseguido, pero solo son eso, derechos. No son obligaciones. Y ten en cuenta que muchos de esos derechos están encaminados, como te he dicho, hacia una sociedad capitalista y patriarcal la cual no valora las necesidades reales de las mujeres.

Si quieres trabajar, trabaja. Si quieres salir a cenar con tus amigas, sal de cena. Si quieres estar sola, estate sola. Pero que sea desde la libertad y no desde el miedo de no ser que la sociedad quiere que seas. Desde el miedo a no encajar, a que te juzguen.

En mi opinión nos queda mucho para poder celebrar una verdadera libertad femenina. Y es que la verdadera libertad de la mujer llegará cuando tenga conciliación laboral, cuando el trabajo se adapte a nuestras necesidades cíclicas, cuando pueda vestir como le apetezca y su figura no le importe a nadie más que a ella, y cuando tengamos pleno conocimiento de lo que significa en realidad ser una mujer libre.

Porque ser mujer ya en si significa ser un ser libre, conectado a la Madre Tierra, mágico, salvaje, creador y perfecto. Mientras esto no lo sintamos profundamente no nos sentiremos libres. Aunque ya lo somos por naturaleza.

Y tu…¿te sientes libre? ¿qué significa para ti ser una mujer libre? Déjame un comentario abajo contándomelo, para que sienta la fuerza de más mujeres que quieren despertar y ser libres.

Espero que te haya gustado el post de hoy, tenía unas ganas enormes de compartirlo contigo. Si te ha gustado, compártelo con tus amigas, tus hermanas, en fin…con más mujeres maravillosas que seguro te rodean. Expande este mensaje para que llegué a más conciencias. Te lo agradezco desde mi corazón.

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¡Un abrazo semilla!

Lore.

Fotografía de inteligenciaeco.com


2 comentarios

Adriana prado · abril 2, 2020 a las 1:47 am

En la ignorancia que eh vivido sin darme cuenta mi valor como mujer

    Lorena · abril 2, 2020 a las 11:17 am

    Hola Adriana.
    Lo primero que quería decirte es que darse cuenta de algo, es el primer paso para poder cambiarlo. La ignorancia es normal, todas vivimos con ello, ya que esta vida es un continuo aprendizaje. Pero tener la humildad de reconocerlo, y expresarlo aquí se que es muy difícil. Esto demuestra tu gran fortaleza, y ¡me encanta!
    Y lo segundo que quería decirte es que para darte cuenta de tu propio valor, se consigue mirando hacia ti misma, hacia tu interior, y sobre todo aceptando lo que ves sin juzgarlo ni cambiarlo. Y este es el verdadero camino hacia la libertad de la mujer, que todas, incluida tu, podemos emprender.
    Gracias por compartir un pedacito de ti.
    Espero que tengas un buen día, un fuerte abrazo.
    Lore.

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